Hipertersión arterial

El corazón es un músculo que funciona como una máquina de bombeo. Cuando se contrae envía un torrente de sangre a las vías circulatorias y a este empuje se le llama presión de sístole. Cuando el corazón se relaja entre latidos, disminuye la presión en las vías circulatorias, y a esto se le llama presión de diástole.
Los niveles normales de presión son por debajo de 140 para la sístole y por debajo de 85 para la diástole. No hay que ser muy astuto para imaginar que la hipertensión arterial tiene que ver con algo hiper, o sea incrementado, en la presión arterial. Y así lo es, pues justamente eso es la hipertensión arterial crónica: un síndrome caracterizado por el incremento de las cifras de presión arterial.
Es decir que, quien tiene hipertensión arterial, padece un síndrome por el cual la sangre viaja por sus arterias a una presión mayor a la considerada deseable para la buena salud. Un nivel capaz de producir lesiones cardiovascular en el paciente afectado.
La presión arterial se mide en milímetros de mercurio (mmHg) y generalmente se simboliza con dos números. Por ejemplo: 140 sobre 90, que se escribe 140/90.
• El número superior corresponde a la presión sistólica, aquella presión creada cuando late el corazón late. Esta presión se considera alta si está constantemente por encima de 140.
• El número inferior corresponde a la presión diastólica, es decir la presión originada dentro de los vasos sanguíneos cuando el corazón está en reposo. Esta se considera alta cuando esta constantemente por encima de 90.
Por tanto cualquiera de los dos números, o ambos, pueden estar demasiado altos.
Se habla de pre-hipertensión cuando la presión arterial sistólica está entre 120 y 139 o la presión arterial diastólica está entre 80 y 89, en reiteradas lecturas. Las personas que presentan pre-hipertensión tienen mayor probabilidad de desarrollar presión arterial alta en algún momento de su vida.
Por tanto, para la mayoría de personas una lectura mayor de 140/90 milímetros de mercurio (mm Hg) es riesgosa. Obviamente, es necesario de todos modos hacer una valoración global de riesgo según cada persona, pues las cifras de presión que deberían considerarse “seguras” varían para cada quien. Es decir que cada cual tendrá su cifra umbral según la cual diagnosticar “hipertensión”.
Via | abcmedicus | nlm.nih


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