La dieta fuera de casa
El comer fuera de muestras casas, sea en restaurantes finos, en McDonald´s o en una simple cantina, se ha vuelto una costumbre que no sólo se reserva a ocasiones especiales, sino que cada vez es más cotidiana. No sólo en cenas con la familia o amigos, sino que en los almuerzos de quince minutos de los ejecutivos que andan por la calle, o por un simple capricho con la comida de un restaurante puntual, el comer fuera es ya una actividad que en algunos casos se lleva a cabo todos los días.
Es por el hecho de que esta actividad es tan común y corriente entre las personas que se vuelve necesario hacer algunas puntualizaciones sobre la comida que debemos elegir si decidimos comer fuera, prestándole atención especialmente, como no podía ser de otra manera, al aspecto nutritivo.
Resulta una obviedad aclarar que el nivel higiénico del lugar donde comemos nos da una pauta de en qué condiciones se cocinan los alimentos. Comer en un lugar insalubre a la vista es un indicador infalible de que no debemos elegirlo, puesto que si a la vista está sucio, lo que no se ve es de seguro peor.
Prestándole especial atención a los alimentos, se recomienda consumir con igual frecuencia semanal pescado de carne, además de intentar evitar los alimentos con altos contenidos grasos y evitar que la repostería se vuelva cosa de todos los días.
En general se recomienda que los alimentos que elegimos tengan alguna verdura incluida, puesto que estas son siempre sanas y resultan una excelente opción para comenzar un menú.
Pero respecto al plato principal, pasta, legumbres o arroz pude ser una buena opción, aunque no debe abusarse de los alimentos que suelen acompañarlos (tocino, chorizo o morcillas), puesto que contienen altos niveles de grasa. Si este plato no se escoge, otra buena opción son las carnes o el pescado. Se recomienda elegir las carnes menos grasas (conejo, pollo, ternera, pavo), y dejar las carnes grasas reservadas para ocasiones especiales.
Puede llevarse perfectamente una dieta saludable comiendo fuera de casa. El factor dietético se contempla perfectamente en los menús de los restaurantes. El problema está no en el contenido, sino en la manera en la que se come. Muchas personas dedican tan solo unos minutos a su almuerzo, cuando éste no debería ser de un tiempo menor a los cuarenta minutos. Masticar lentamente, evitar distracciones y comer en paz son elementos fundamentales para mejorar nuestra manera de alimentarnos.
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