La muerte de un ser querido puede causar la muerte de uno mismo
El tema de la muerte es un tema sumamente delicado, y las implicancias que alcanza en muchos de los terrenos de la ciencia son sumamente significativas. La muerte de un ser querido es algo que probablemente no se supere jamás, y esa herida queda abierta sangrando todos y cada uno de los días que pasan, volviendo la vida un martirio rodeado de las imágenes de ese ser querido desaparecido.
Un estudio científico ha afirmado que la gente que atraviesa una instancia de pérdida de un ser querido tiene un 20% más de posibilidades de morir que una persona que no ha perdido a una persona cercana. Este dato es sumamente revelador, pues uno no toma en cuenta que las secuelas que puede implicar el fallecimiento de alguien querido pueden llevar a la muerte a una persona a causa del dolor psicológico que esto conlleva.
Según el estudio uno de los factores que hace llegar a este dato es que la muerte de un ser cercano acarrea hábitos que aceleran la muerte, como el alcohol o el tabaquismo. Esto se da en mayor proporción en viudos que en viudas, pues los primeros carecen de la persona que en general lleva el control de salud en la casa (por supuesto que me refiero únicamente a lo empírico, pues estoy dejando de lado el factor más importante: el psicológico).
En el caso de las viudas esto no repercute tanto, y se puede ver que lo que las afecta en manera única es el factor psicológico, lo cual las lleva a quedar completamente devastadas y sumisas a depresiones muy profundas.
Sin embargo los índices mostrados por el estudio muestran un dato sumamente curioso: los hombres son los que mueren en mayor proporción que las mujeres. Según esta investigación los hombres tienen un 21% chances de morir luego de la muerte de su esposa, mientras que en las mujeres esto se traduce a un 17%.
Esto es entendible, pues tras convivir mucho tiempo con una persona es posible que las enfermedades súbitas aparezcan destrozándolo todo, o incluso la dejadez emocional hace que descuidemos aspectos que nos mantienen vivos y nos hacen bien. Es por esto que el tratarse con terapeutas especializados en caso de muertes cercanas es un gran consejo que puede brindarse para las personas que han (hemos) pasado por estos desgraciados momentos.
VIA | BBC
Artículos Relacionados
No hay Comentarios
Dejar un Comentario




