No siempre medimos lo mismo
Bao Xishun, el hombre más alto del mundo junto a He Pingping, uno de los más pequeños
Las idas y vueltas de la vida diaria nos hacen seres que se fatigan fácilmente, y las horas de sueño se han convertido en un objeto súmamente preciado, a tal punto de que si fuera un objeto comerciable la demanda de horas de sueño sería tal que equipararían su valor con el del oro o el de los diamantes.
La noche es un momento esencial durante el día, pues al finalizar el día nuestro cuerpo demanda a gritos un poco de merecido descanso. ¿Y qué ocurre durante la noche en nuestro organismo cuando descansamos?
El cuerpo humano está lleno de cartílagos con mucho contenido líquido, para soportar la elasticidad que nuestros movimientos demandan. Al principio del día nuestros cartílagos se encuentran con un buen contenido de agua, pero a medida que el día va pasando, éstos actúan como una esponja que se va comprimiendo, para que al final del día terminen deshidratados y más pequeños.
Entonces, la noche es un momento clave para nuestro cuerpo, pues es durante nuestro descanso los cartílagos se rehidratan y vuelven a su tamaño natural, lo cual sirve para concluir que no siempre nuestro tamaño corporal es el mismo.
Probablemente si te mides con un metro antes de acostarte registres un tamaño X, pero cuando amanezcas al otro día tu tamaño va a haber aumentado algún milímetro, pues durante tu descanso tu cuerpo se preparó para recuperar sus energías para encarar el día. Es curioso, pero al menos ya sabes que cuando te pregunten cuánto mides deberás decir “por la noche tanto, y por la mañana tanto”
VIA | VivirMejor
Artículos Relacionados
No hay Comentarios
Dejar un Comentario




