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Se identifica el gen que podría predecir la obesidad

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Cuando comes algo que te gusta estás estimulando los centros de placer de tu cerebro, a menos que tengas sobrepeso. A través de una reacción del cerebro a la "comida rica" se podría predecir tu peso, según una nueva investigación publicada en el periódico Science.

Esta es la primera de una serie de estudios que intentan descubrir si se podrá predecir quienes van a ganar peso en los próximos años. Los científicos observaron a una mujer saboreando una maleada y la sometieron a una escaneo del cerebro, luego concluyeron que cuando el cerebro no obtiene la suficiente gratificación de la comida las personas comen más para compensar.

Esto se debe a que tienen un gen que hace que el proceso de satisfacción del cerebro sea más lento.

Una dieta sana y mucho ejercicio son los factores principales para no ganar peso, pero los investigadores desde hace tiempo reconocen que la genética juega un papel importante en la obesidad. Y uno de los grandes culpables es la dopamina, un químico del cerebro que es la clave para sentir placer.

Comer puede aumentar temporalmente los niveles de dopamina. Las investigaciones previas a esta, demostraron que las personas obesas tienen menos receptores de dopamina en sus cerebros que las personas que tienen buen peso.

El estudio fue realizado con mujeres jóvenes, y les permitió a los investigadores predecir el aumento de peso de cada una de las voluntarias después de un año de la primera prueba de sabor, gracias a una versión del gen del receptor D2 de la dopamina.

Todo el proceso se da en una región del cerebro que se llama estriado dorsal y es la que genera el neurotransmisor dopamina en respuesta al consumo de alimentos; la cantidad de dopamina que produce corresponde con el grado de placer que proporciona la comida. Es esta respuesta de dopamina la que es lenta en personas obesas como consecuencia de la poca cantidad de receptores de dopamina.

Durante las pruebas de sabor a las que fueron sometidas las mujeres el estriado dorsal estuvo menos activo en las que eran obesas en la primer prueba y en las que tenían la versión A1 del gen receptor D2 de la dopamina del estriado tenían la reacción más baja a la malteada. Las mujeres con el gen A1 fueron las más propensas a ganar peso durante el año de investigación.

Esta investigación abre el camino para realizar más estudios sobre el gen A1 y así determinar el grado de influencia de la genética en la obesidad.

Vía | livescience

Publicado por: flor B

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