Tu obesidad es culpa de tu cerebro

Un cerebro grande probablemente pueda asociarse con Albert Einstein, Charles Darwin o Isaac Newton, aunque esto es mero saber popular. El excesivo desarrollo del cerebro no está ligado al conocimiento, sino que a algo enteramente fisiológico.
Durante el desarrollo del ser humano y a lo largo de la evolución de las especies que conducen a nuestra especie homo sapiens sapiens, el ser humano tuvo la necesidad de consumir alimentos nutricionalmente densos y con muchas calorías, para así poder lidiar con el aumento progresivo en el tamaño de nuestro cerebro.
Sin embargo, tal como señala el antropólogo evolutivo William Leonard de la Nortwestern University, nuestro cerebro aún conserva esa tendencia, demandándonos el consumo de calorías, en un resabio evolutivo que repercute directamente sobre nuestros kilos de más.
Todavía tenemos la necesidad de consumir más calorías de la cuenta, incluyendo alimentos con grasas saturadas. Las desventajas de ello son obvias, y a menudo las mencionamos en VivirSalud. ¿Cuáles son las implicancias de esto?
Obviamente descansarse en que el cerebro tiene la culpa de todo es una estupidez. Es importante hacer caso omiso a la debilidad ante los alimentos que engordan, mantener una dieta sana y, por supuesto, hacer ejercicio.


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