Atracones: ¿Desórdenes alimenticios?

Sí, y contamos con el aval de la prestigiosa Clínica Mayo para considerar a los atracones (binge eating) como un desorden alimenticio. Comunes en muchos más casos de los que creemos, los atracones suelen ser opacados por desórdenes alimenticios más fáciles de percibir (bulimia y anorexia encabezando la lista), lo cual hace que muchas veces nos olvidemos de que los atracones son auténticos desórdenes alimentarios.
Normalmente los atracones son considerados una de las fases de la bulimia, y no un desorden alimenticio propiamente dicho. No obstante, las conductas posteriores al atracón son diferentes en un caso y en otro, y mientras el bulímico vomita impulsado por un sentimiento de culpa, quien padece atracones suele tomar respuestas menos agresivas, tales como abstenerse de comer o ejercitarse con mucha potencia.
Un estudio llevado a cabo por la Universidad Dalhousie ha demostrado que el perfil de quien se da atracones suele ser el de una persona perfeccionista que toma esta conducta alimenticia como una forma de escape.
Algunos síntomas para detectar que una persona padece este desorden son el hecho de que coma grandes cantidades de comida estando satisfecho y que coma rápidamente y fuera de control. Además, el inconformismo con el propio cuerpo también juega su rol, y en personas depresivas y pesimistas esta conducta también puede desarrollarse.
Continuando lo que decía más arriba, las conductas de este tipo suelen ser opacadas por la bulimia y la anorexia; sin embargo, no podemos dejar de desatenderlas, pues tal vez incluso en tu propia casa pueda estar desarrollándose un desorden alimenticio que no está recibiendo la atención que merece.


1 ComentariosComentar
[...] de atracones hace poco, y no como una conducta desatendible, sino que como un desorden alimenticio a ser tomado [...]