Modelo Transteórico: cambios profundos

Cuando decidimos pasar a vivir una vida más sana, no se trata únicamente de dejar las hamburguesas y volvernos fanáticos de las ensaladas, sino que el cambio es más profundo. El cambio necesario es un cambio de comportamiento, en el que debemos desprendernos de los malos hábitos y empezar a tener toda una vida más saludable, sin reducir todo a la alimentación.
Los nutricionistas, entrenadores y atletas saben que para tener éxito necesitan hacer mucho más que crear un plan de comidas y seguirlo. Saben que el cambio es mental, hay que entender cómo y porqué hacemos determinadas cosas, y adquirir nuevos hábitos.
En ocasiones se entiende que el éxito está en comer una determinada cantidad de gramos de carbohidratos o beber la suficiente cantidad de agua. Pero, para la mayoría de las personas el cambio tiene que ser más grande, es así que podemos comenzar a hablar del modelo "Transteórico" de comportamiento, que se enfoca en un gran cambio de comportamientos.
Este modelo se concentra en provocar un cambio intencional y afectar la capacidad de tomar decisiones del individuo.
El modelo Transteórico implica una serie de fases a seguir para lograr el cambio: pre-contemplación, contemplación, preparación, acción y mantenimiento.
El período de pre-contemplación es aquel en el que el atleta no tiene ninguna intención de cambiar sus hábitos y evita cualquier tipo de discusión relacionada al tema. Pasado un tiempo llega la etapa de contemplación, en la que la persona comienza a considerar la posibilidad de cambiar sus hábitos, siendo consciente de las dificultades que puede representar ese proceso.
La etapa de preparación se da cuando el individuo está pensando seriamente en modificar sus comportamientos, es una etapa de transición en la vida de los atletas.
Llega después la etapa de acción, que es cuando la persona está haciendo efectivos
todos los cambios. Finalmente se llega a la etapa de mantenimiento en la que el atleta consolida los nuevos hábitos adquiridos y trabaja para evitar sus antiguas costumbres.
Es aquí cuando se puede ver la diferencia entre comenzar a tener una alimentación más sana y verdaderamente empezar a trabajar por vivir una vida más sana.
Si estás dispuesto a realizar un cambio de este tipo, lo mejor es contar con los consejos de un profesional como un entrenador personal o un nutricionista, y aunque el proceso pueda ser difícil los resultados valen el esfuerzo.


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