Cómo aprovechar mejor el día

Hay veces que las 24 horas del día nos parecen poco, muuuy poco. Sobre todo cuando tenemos tantas pero tantas cosas para hacer que aun añadiendo horas al reloj nos quedaríamos sin tiempo.
Trabajos atrasados, reuniones pendientes, varios libros para estudiar y exámenes para rendir... ¿Cómo hacemos para aprovechar el día y poder hacer todo eso? La solución no está en alargar el día sino exprimir al máximo las horas existentes. Las palabras claves: una buena organización.
A continuación, tus esperados consejos que te enseñarán cómo aprovechar mejor el día. ¡Evita el estrés!
- Aprovecha tus mejores momentos. Por ejemplo, si eres una persona que rinde más y mejor a la mañana, haz las tareas más difíciles en ese tramo del día y deja las más fáciles para la tarde, cuando estés más cansado.
- Prioriza tus actividades. Haz las cosas más importantes y urgentes primero. No te desconcentres con asuntos que puedes hacer después.
- Usa agenda. La agenda fue inventada para ayudarnos a organizarnos a corto, mediano y largo plazo. Procura no permitir que varios compromisos se te acumulen en un mismo día.
- Comienza por lo más simple. Si tienes dificultades para concentrarte, comienza con un trabajo más simple y fácil hasta terminarlo. Una vez que empieces, tomarás el ritmo y te será más fácil acabar con todo a tiempo.
- Sé realista con lo que puedes hacer. ¿Empezar un nuevo proyecto cuando no has terminado otro? ¿Agendar una reunión con tus amigos cuando tienes miles de tareas atrasadas para el trabajo? Concéntrate en actividades que puedes hacer, y no en acumular actividades.
- Pide ayuda. Cocinar, llevar a los niños al colegio, limpiar la casa, trabajar... ¿No te parecen demasiadas tareas para ti solo? Perfectamente puedes dividir tus tareas: las del hogar con tu pareja y las del trabajo con tus compañeros.
- Fíjate horarios. Ver televisión, navegar por Internet, acostarse a dormir una siesta y otras tantas distracciones son necesarias para despejar nuestra cabeza, pero si no te fijas un limite puedes pasar horas sin notarlo y, cuando te das cuenta, ya es demasiado tarde para hacer todo lo que resta. Por eso, fijate límites para tus distracciones.
- Prémiate. Como a los niños, a veces es necesario premiarnos con un regalo hacia nosotros mismos para mantenernos motivados, entusiasmados y efectivamente poder terminar con todo lo que debemos hacer.



0 ComentariosComentar