Artículo

Qué hacer cuando el sueño te persigue

dormir_0.jpg

Si te andas quedando dormido en todas partes, te sientes cansado, no te concentras bien y no te sientes en tu estado óptimo, puede ser que estés sufriendo de trastornos del sueño. Las preocupaciones y el ritmo de vida acelerado pueden afectar tus horas de sueño y tarde o temprano te pasará la cuenta.

Si duermes muy poco, se crea una deuda de sueño, que es algo así como sobregirar su cuenta bancaria. Y porque nuestro cuerpo, naturalmente, no se adapta a tener menos horas de sueño, la deuda debe ser devuelta.

Podemos pensar que estamos acostumbrados a un estilo de vida con falta de sueño, pero nuestra salud física y mental sufre. La falta de sueño puede afectar el estado de alerta mental y la capacidad cognitiva, alterar al sistema inmunitario, e incluso aumentar el riesgo de obesidad y enfermedades como la diabetes, según los expertos.

En VivirSalud te damos algunos consejos para que te repongas y no pases cayéndote de sueño todo el día.

  • Establece un horario regular para dormir: Ir a la cama a una hora determinada cada noche y levantarse a la misma hora cada mañana le ayudará a tu organismo a tener una rutina. La interrupción de ella puede interrumpir tu "reloj circadiano" y llevarte al insomnio. Dormir más los fines de semana puede hacerte más difícil levantarte el lunes en la mañana, porque se re-establecen tus ciclos de sueño para despertar más tarde.
  • No comas antes de dormir: Por lo menos 2-3 horas antes de dormir debes realizar tu última comida contundente. Es mejor evitar una comida pesada y las comidas picantes muy cerca de la hora de acostarse.
  • Establece una rutina de ejercicios: El ejercicio es beneficioso en muchos aspectos. Trata de hacer ejercicio 20 a 30 minutos al día. El ejercicio diario ayuda a dormir, pero un entrenamiento poco antes de acostarse puede interferir con el sueño. Además de hacernos más atentos, nuestra temperatura del cuerpo aumenta durante el ejercicio, y toma hasta seis horas para comenzar a disminuir. Ya que una temperatura corporal más baja se asocia con el inicio del sueño, es mejor terminar tu ejercicio por lo menos 5 a 6 horas antes de acostarte.
  • Ten cuidado con lo que bebes: Evita las bebidas que contienen cafeína, que actúan como estimulantes. Esto incluye café, chocolate, refrescos y algunos calmantes para el dolor. El alcohol tiende a mantener a la gente en las fases de sueño más ligero, robándoles el sueño profundo y REM. Los fumadores también tienden a dormir a la ligera y, a menudo, despiertan temprano debido a la abstinencia de nicotina.
  • Establece una rutina relajante: Deja las tensiones del día atrás con un baño caliente, lee, o escucha música relajante. No realices actividades como trabajar, ver las cuentas o intentar resolver problemas antes de costarte, eso lo podrás hacer al otro día.
  • Controla la temperatura de tu habitación: Necesitamos hacer el ambiente ideal para dormir. Las temperaturas extremas pueden perturbar el sueño, por lo que puede que tengas que usar un ventilador o un calefactor, una cortina gruesa o algún aislante de ruido también.

Dormir es muy necesario e importante para nuestro organismo, por lo que tenemos que tomar las medidas para poder hacerlo correctamente y no pensar “después duermo”, que tarde o temprano nos pasa la cuenta.

Imagen de Gabriela Soto
Publicado por: Gabriela Soto

0 ComentariosComentar

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.